jueves, 1 de abril de 2010

se ha perdido mi huella en su mar...






Los análisis son infinitos, van y vienen, que de tanto ir y venir se cansan de cosechar los "amores cobardes" de los que somos parte. Aquellos que nunca llegan a amores ni a historias... Esta bella locura también se pierde cuando nosotros somos los perros que le ladran a esa luna con otra figura... Una bella mujer perdida, pero ¿quién es esa mujer innombrable? No lo sé, sólo que huyó como una gaviota,... pero como yo no soy bueno, me puse a llorar. Se ha perdido mi forma de amar, se ha perdido mi huella en su mar.


Blasfemo un par de notas dentro de este blog, no sabiendo la lógica que tienen estos sólo recordando a esa mujer del cuadro del viejo Chagall, (no importa quien sea)... solo que tenga cuidado el amor... que le puedo cantar su canción.









ÓLEO DE UNA MUJER CON SOMBRERO


Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo.
Se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.

Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más, veo que no me halló.
Veo más, veo que se perdió.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan
a amores ni a historias, se quedan allí:
ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.

Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.


Silvio Rodríguez
"Al final de este viaje"

1 comentario:

  1. Es una linda canción. Lástima que en la realidad ocurra así...quien llama a su amor cobarde quizá es porque se ha quedado pegado en un sueño incapaz de hacerlo realidad dejando ir a una gaviota, que se va simplemente porque ya no tiene razón para quedarse.

    ResponderEliminar