sábado, 31 de marzo de 2012

Las cartas no se queman

Hace años que no pasaba por estos lugares, pero considero oportuno volver y contar algunos viajes que olvidé que los recordaba. "Las cartas que no se queman" es un fragmento de una conversación que tuve en uno de esos paseos por las ilusiones de las que siempre se puede aprender y con el tiempo sanar...


Las cartas no se queman


Quemando una carta no borraré su contenido. Si no recuerdo la historia que tenía, la contaré a mi modo o la callaré para siempre. Hay "letras" que no se olvidan, es cierto. Y hay "mayúsculas" de esas gigantes, que con su contorno elegante y distante le dan un sello personal a la carta que nunca borraré su contenido.

No quiero callar la historia, ni quiero contarla a mi modo. No es por indiferencia a lo que ella haya traído, sino porque también creo que se puede con la misma tinta pero en otro papel, escribir una prosa distinta en una letra nueva, pero sabiendo que aunque quemáramos la anterior, jamás borraremos su contenido... si la quieres escribir de otro modo, adelante. Pero si no, te seguiré valorando, como siempre lo he hecho y es que no quiero que nada malo le pase a los que admiro.

Y recuerda que mi "buzón" sigue siendo el mismo... una oreja, una mano o unos ojos por si algún día vienes, o llega ese mensaje que dirá que has comenzado a escribir denuevo... al fin y al cabo, aun tengo los párrafos que escribiste para mí.