martes, 12 de octubre de 2010

GARRIK



Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“eres el más gracioso de la tierra,
y el más feliz...”.
Y el cómico reía

Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
—Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo:
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis.

-¡Tanto he viajado!

-Las lecturas buscad.

-¡Tanto he leído!

-Que os ame una mujer.

-¡Si soy amado!

-Un título adquirid.

-¡Noble he nacido!

-¿Pobre seréis quizá?

-Tengo riquezas.

-¿De lisonjas gustáis?

-¡Tantas escucho!

-¿Qué tenéis de familia?

-Mis tristezas.

-¿Váis a los cementerios?

-Mucho... mucho...

-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?

-Si, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.

-Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo:
“sólo viendo a Garrik podréis curaos”.

-¿A Garrik?

-Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa:
todo aquél que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa!

-¿Y a mí me hará reír?

-¡Ah! sí, os lo juro;
él sí, nada más él; mas... ¿qué os inquieta?

-Así —dijo el enfermo—, no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

Juan de Dios Peza (México, 1852-1910)


Hace algún tiempo recordé la historia de Garrik y estos oscuros versos que cuentan su historia. Las "enfermedades del alma" no siempre se sanan con el "relámpago triste" de la sonrisa, pero si de algo ayuda te dejo este video de una rutina humoristica llamada GARRIK. Estos españoles consagrados son los llamados TRICICLE...





sábado, 4 de septiembre de 2010

La vida es un precio muy elevado por una rosa roja...

Simplemente creo que este clásico tiene muchas lecciones...


EL RUISEÑOR Y LA ROSA

“Ha dicho que bailaría conmigo si le llevo rosas rojas”, exclamó desolado el joven estudiante, “pero no hay ni una sola rosa roja en todo mi jardín.”

En la encina, desde su nido, oyóle el ruiseñor, y lo miró a través del follaje.

“¡Ni una sola rosa roja en todo mi jardín!”, seguía lamentándose, y sus bellos ojos se llenaron de lágrimas. “¡Ah! ¡De qué cosas tan pequeñas depende la felicidad! Yo he leído todo lo escrito por los sabios, conozco todos los secretos de la filosofía. Y ahora, por la posesión de una rosa roja, siento mi vida destrozada.”

“He aquí, al fin, un verdadero enamorado”, dijo el ruiseñor. “Noche tras noche he cantado sobre él, a pesar de no conocerlo. Noche tras noche he relatado su historia a las estrellas, y ahora lo contemplo. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios rojos como la rosa que desea encontrar; pero su ansiedad ha tornado su faz tan pálida como el marfil; y la tristeza le ha dejado su sello en la frente.”

“El Príncipe da un baile mañana en la noche”, murmuró el joven estudiante. “Y mi amada formará parte del cortejo. Si le obsequio con una rosa roja, bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré entre mis brazos, y su cabeza descansará sobre mi hombro, y su mano será aprisionada por la mía. Pero no hay ninguna rosa roja en mi jardín; me sentaré solo y ella pasará ante mí, no me hará caso, y sentiré desgarrarse mi corazón.”

“Aquí, sin lugar a dudas, está el perfecto enamorado” ,dijo de nuevo el ruiseñor. “Lo que yo canto, para él es sufrimiento; lo que para mí es alegría, para él es dolor. Ciertamente el amor es algo maravilloso. Es más valioso que las esmeraldas, y más precioso que los finos ópalos. Ni las perlas ni las granadas pueden comprarlo, porque no está a la venta en los mercados. No puede adquirirse de los mercaderes, ni pesarse en una balanza como el oro.”

“Los músicos estarán en su estrado”, decía el estudiante, “tocando sus instrumentos de cuerda, y mi amada bailará al compás del arpa y del violín. Bailará en forma tan sublime, que sus pies no tocarán el suelo, y los cortesanos con sus vistosos trajes formarán un círculo alrededor de ella. Pero no bailará conmigo, porque no tengo una rosa roja para ofrecérsela”; y se dejó caer sobre la hierba, y ocultando su cara entre las manos, lloró.

“¿Por qué llora?”, Preguntó una pequeña lagartija verde, pasando con su cola levantada junto al ruiseñor.

“De veras, ¿por qué?”, Dijo una mariposa que revoloteaba en un rayo de sol.

“Es cierto, ¿por qué?”, Susurró en voz baja y melodiosa, una margarita a su vecina.

“Llora por una rosa roja”, dijo el ruiseñor.

“¿Por una rosa roja?” , Exclamaron todos. “¡Qué tontería!” Y la lagartija, que era algo cínica, se echó a reír.

Pero el ruiseñor conocía el secreto de la pena del estudiante, y permanecía silencioso, posado sobre la encina, reflexionando sobre el misterio del amor.

De pronto, extendiendo sus alas oscuras para volar, remontó el vuelo. Pasó a través de la arboleda como una sombra, y como una sombra cruzó el jardín.

En el centro del parterre se erguía un rosal precioso, y al vislumbrarlo, voló hacia él enseguida.

“Dame una rosa roja”, dijo suplicante, “y te cantaré la más dulce de mis canciones”.

Pero el rosal sacudió su cabeza.

“Mis rosas son blancas” , contestó. “Tan blancas como la espuma del mar, y más blancas que la nieve en la cumbre de las montañas. Pero ve a mi hermano que crece alrededor del reloj de sol, y quizás pueda darte lo que quieres.”

Entonces el ruiseñor voló sobre el rosal que crecía alrededor del reloj de sol.

“Dame una rosa roja”, imploraba, “y te cantaré la más dulce de mis canciones”.

Pero el rosal sacudió su cabeza.

“Mis rosas son amarillas” , respondió. “Tan amarillas como el cabello de la sirena que reposa en un trono de ámbar, y más amarillas que el narciso que florea en los prados, antes de que el segador llegue con su hoz. Pero ve con mi hermano que crece bajo la ventana del estudiante, y quizás pueda darte lo que deseas.”

Entonces el ruiseñor voló sobre el rosal que crecía bajo la ventana del estudiante.

“Dame una rosa roja”, dijo, “y te cantaré la más dulce de mis canciones”.

Pero el rosal sacudió la cabeza.

“Mis rosas son rojas, tan rojas como la pata de la paloma; y más rojas que los hermosos abanicos de coral que se mecen y mecen, en las profundas cavernas del océano. Pero el invierno ha helado mis venas, y la escarcha ha quemado mis capullos, y la tormenta ha quebrado mis ramas, y no tendré rosas en todo el año.”

Y el ruiseñor insistía:

“Una sola rosa roja es lo que necesito. ¡Sólo una rosa roja! ¿No existe algún medio por el cual pueda conseguirla?”

”Hay una forma en que podrías conseguirla”, contestó el rosal. “Pero es tan terrible, que no me atrevo a decírtelo.”

“Dímelo”, dijo el ruiseñor. “No tengo miedo.”

“Si quieres una rosa roja, la tendrás que formar con música a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu propio corazón. Tendrás que cantarme con tu pecho apoyado contra una espina. Toda la noche deberás cantarme, y la espina rasgará tu corazón, y la vida de tu sangre correrá por mis venas, y será mía.”

“La vida es un precio muy elevado por una rosa roja”, dije el ruiseñor, “y la vida nos es a todos muy querida. Es agradable posarse en los árboles del bosque, contemplar el sol en su carroza de oro, y la luna en su carroza de nácar. Es dulce el aroma del espino blanco, y dulces son las campánulas azules que se ocultan en los valles, y el brezo que se esparce en las colinas. Sin embargo, el amor es mejor que la vida, y... ¿qué es el corazón de un pájaro, comparado con el corazón de un hombre?”

Entonces extendió sus oscuras alas para volar, y se remontó en el aire. Se deslizó sobre el jardín, como una sombra, y como una sombra cruzó el bosque.

El joven estudiante permanecía tendido sobre la hierba en el mismo lugar donde lo había dejado; y las lágrimas no desaparecían aún de sus hermosos ojos.

“¡Alégrate!”, gritó el ruiseñor. “¡Alégrate! ¡Vas a conseguir tu rosa roja! La voy a crear con música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Todo lo que pido de ti, en recompensa, es que seas un enamorado perfecto, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, aunque ella sea sabia; y más fuerte que la fuerza, aunque ella sea fuerte. Sus alas tienen el color del fuego, y el fuego ilumina su cuerpo. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como el incienso.

El estudiante mirando hacia arriba escuchó. Pero no pudo entender la confidencia del ruiseñor, pues sólo le era posible comprender las cosas que estaban escritas en los libros.

Pero la encina, dándose cuenta de todo, se sintió triste; porque quería mucho al ruiseñor que había hecho su nido entre sus ramas.

“Cántame una última canción”, murmuró, “me voy a sentir muy solo cuando te vayas”.

Entonces el ruiseñor cantó para la encina, y su canto era fluido como agua cristalina, vertida de un ánfora de plata.

Al terminar su canción, pudo ver que el estudiante se levantaba, sacando al mismo tiempo de su bolsillo, un cuaderno y un lápiz.

“El ruiseñor es hermoso”, se decía mientras caminaba por el bosque, “no puede negársele; pero... ¿posee sentimientos? Creo que no. En realidad, es igual a la mayoría de los artistas; todo en él es estilo y forma, sin sinceridad. No se sacrificaría por otros. No piensa más que en la música, y todo mundo sabe que las artes se caracterizan por su egoísmo. No obstante, hay que reconocer que emite algunas notas preciosas en su canto. ¡Qué lástima que no signifiquen nada, o se conviertan en algo bueno y práctico”.

Y entró a su cuarto, y acostándose en un catre desvencijado, y pensando en su amada, después de unos momentos, se había dormido.

Y cuando la luna brilló en el cielo, el ruiseñor voló hacia el rosal apoyando fuertemente su pecho contra la espina. Cantó durante toda la noche con el pecho oprimido sobre la espina; y la luna gélida, como hecha de cristal, se inclinaba hacia la tierra para escucharle. Cantó toda la noche, y la espina iba clavándose más y más honda en su pecho, y la sangre de su vida se escapaba.

Primero cantó al amor naciente en el corazón de un joven y una doncella. Y en la parte más alta del rosal apareció, pétalo tras pétalo, al igual que canción tras canción, una rosa espléndida. Al principio era pálida, como la neblina suspendida sobre el río, imprecisa como los primeros pasos de la mañana, y argentada como las alas de la aurora. Como el reflejo de una rosa en un espejo de plata, como la sombra de una rosa sobre un estanque de agua clara. ¡Así era la rosa que brotó en la rama más alta del rosal!

Pero el rosal le dijo al ruiseñor que apretase con más fuerza su pecho contra la espina.“Oprime más tu pecho contra la espina, ruiseñor”, decía el rosal, “o llegará el día antes de que la rosa esté terminada”.

Entonces el ruiseñor uniendo su pecho con más fuerza a la espina, entonó una melodía cada vez más vibrante; ahora cantaba a la pasión naciente en el seno de un joven y una doncella.

Y un delicado rubor iba cubriendo los pétalos de la rosa, igual al rubor que sube a la cara del novio cuando besa los labios de su desposada. Pero la espina aún no había llegado a su corazón, así que la corola de la rosa permanecía blanca, porque solamente la sangre del corazón de un ruiseñor puede encender el corazón de una rosa.

Y el rosal decía al ruiseñor:

“Aprieta más, pequeño ruiseñor; o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.”

Entonces el ruiseñor apretando con todas sus fuerzas su pequeño pecho contra la espina, hizo que ésta hiriese su corazón, y el cruel espasmo del dolor lo atravesó. Terrible, terrible era el dolor mientras el canto se hacía más y más salvaje porque ahora cantaba al amor perfeccionado por la muerte, al amor que no termina en la tumba.

Y la rosa magnífica se tornó roja, como las rosas de Oriente. Rojos eran los pétalos que la circundaban, y rojo como el rubí era su corazón.

Pero la voz del ruiseñor iba apagándose, y sus alas comenzaron a vibrar, y un velo le cubrió los ojos. Su canto era cada vez más débil, algo estrangulaba su garganta.

Entonces lanzó un último trino musical. La pálida luna al oírlo, olvidándose de la aurora, estuvo vagando por los cielos. La rosa roja al escucharlo se estremeció en éxtasis, desplegando sus pétalos al aire fresco del amanecer. El eco lo fue llevando hasta la caverna oscura de las colinas, y despertó de sus sueños a los pastores. Fue flotando entre los cañaverales del río, y ellos hicieron llegar su mensaje al mar.

“¡Mira, mira!”, gritó el rosal. “Ya está terminada la rosa.” Pero el ruiseñor ya no podía contestar. Estaba muerto sobre la crecida hierba, con una espina clavada en el corazón.

Y al mediodía el estudiante, abriendo su ventana, miró afuera.

¡Cómo... qué suerte maravillosa!”, exclamó. “¡Hay una rosa roja! ¡Nunca había visto rosa como ésta en toda mi vida! ¡Es tan hermosa que seguramente tiene un nombre latino muy largo!”, e inclinándose la cortó.

Entonces se puso el sombrero y se fue corriendo a casa del profesor, con la rosa en la mano.

La hija del profesor estaba sentada en el umbral de su casa devanando seda azul en la rueca y su perro descansaba a sus pies.

“Me dijiste que bailarías conmigo, si te obsequiaba una rosa roja”, dijo el estudiante. “Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. La lucirás está noche junto a tu corazón, y mientras bailamos juntos, ella te dirá lo mucho que te amo.”

Pero la muchacha hizo un gesto desdeñoso.

“Temo que no va a hacer juego con mi vestido, y además el sobrino del chambelán me ha obsequiado unas joyas finísimas, y todo el mundo sabe que las joyas valen más que las flores.

“En verdad, eres una ingrata”, dijo furioso el estudiante.Y tiró la rosa al arroyo, y un pesado carromato la deshizo.

“¿Ingrata...? Debo confesarte que me pareces un mal educado. Después de todo; ¿quién eres tú? Nada más que un estudiante. Creo que ni tienes hebillas de plata en tus zapatos, como las tiene el sobrino del chambelán.” Y levantándose de la silla, entró en la casa.

“¡Qué cosa más tonta es el amor!”, dijo el estudiante alejándose. “No tiene la mitad de la utilidad que tiene la Lógica; porque no demuestra nada, siempre nos habla de lo irrealizable y nos hace creer en cosas que no existen. Verdaderamente es un sentimiento impráctico; y como en estos tiempos el ser práctico lo es todo, volveré a la Filosofía, y estudiaré Metafísica.”

Así pues, regresó a su cuarto, y tomando en sus manos un gran libro polvoriento, comenzó a leer.

jueves, 8 de julio de 2010

Documental - "La Palabra al revés"


...“los esquimales tienen 37 maneras de llamar al
BLANCO.
Es porque están rodeados de blanco...
ellos necesitan una precisión mucho más afilada para decir todos los tipos de blancos que hay.

Imagínate que tuviéramos 37 formas de decir
TE QUIERO.
Seguramente nos entenderíamos mucho mejor”.




Sin duda, no recuerdo otro documental que llene de significado a las mismas palabras.

No tengo palabras...




"El documental, una exploración de la palabra a través de diferentes ámbitos comunicativos: publicidad, arte, periodismo, psicología, internet. En estos lugares la palabra cobra diferentes formas y genera seducción, información,necesidad, belleza, poder y manipulación. "

jueves, 17 de junio de 2010

Tulipán (fragmento)


Pulso a pulso, año tras año siento solo un par de tus viejos trazos, tus mangas sucias y los retazos de petalos destruidos que dibujaste en mi.

Hasta he llegado a olvidar tus labios apretados y el dulce cansacio de tus parpados que en algunas mañanas comías la soledad de estar sin él. Aun callado recordará la ausencia de tu enigmatico pincel, que buscaba y escondía los colores que seguramente no quiere olvidar.

Vida a vida, ¿seguirá viviendo para ti?

Otra pequeña serenata le cantaría a tus ojos si se lo pidieras, hasta morder el anzuelo que lo unió al alma mía. Desde el mismo rincón en que me pintabas veía como te abrazabas a ti misma después de escuchar tu voz, el te dió la vida que el mundo te quitó. Te daría la mano otra vez aunque nuevamente fuera arañada por tu oscuro temor...

¿Que será de ti? ¿Qué será de él? ¿Habrá olvidado a este triste tulipán?

Pulso a pulso, año tras año, esperará por mis pétalos ya caídos y por tus ojos que no pueden esconder lo que el tiempo no olvidó...

sábado, 22 de mayo de 2010

Hoy mi deber era...


¿Hasta que grado los deberes son los "deberes"?
¿Es el "deber" de ellos interferir en nuestros sueños?

Hace un par años, un amigo me planteó unas preguntas parecidas.

Muchos luchan años por sus metas y proyectos de vida, pero cuando los logran, o incluso antes, aparece aquel sueño distante del que jamás habían pensado.

Mi amigo me dijo: "Quizás algún te pase. Vas a alcanzar tu metas, pero cuando creas que tu próximo paso es la satisfacción de haberlo logrado, se presentará aquella excusa que tornará tu anterior sueño en una simple acción del "deber"..." Después de eso tomó la guitarra, tocó un fantástico tema de Silvio... "Hoy mi deber era"

Se celebraba una fecha importante, relacionada con los ideales que había defendido durante toda su vida. Por lo que sus amigos le habían pedido hacer una canción para tal acto. Pero Silvió cuenta que después de tomar su guitarra recordó su compañera, que estaba a miles de kilometros de allí.

"Pero tú me faltas
hace tantos días
que quiero y no puedo
tener alegrías."

Hace un par de semanas, mi amigo dejó de cantarle solo a la "patria"... ahora canta "volando a su lado"







HOY MI DEBER ERA

Hoy mi deber era
cantarle a la patria,
alzar la bandera,
sumarme a la plaza.

Hoy era un momento
más bien optimista,
un renacimiento,
un sol de conquista.

Pero tú me faltas
hace tantos días
que quiero y no puedo
tener alegrías.

Pienso en tu cabello
que estalla en mi almohada
y estoy que no puedo
dar otra batalla.

Hoy yo que tenía
que cantar a coro
me escondo del día
susurro esto solo.

¿Qué hago tan lejos
dándole motivos
a esta jugarreta
cruel de los sentidos?

Tu boca pequeña
dentro de mi beso
conquista, se adueña,
no toca receso.

Tu cuerpo y mi cuerpo
cantando sudores,
sonidos posesos,
febriles temblores.

Hoy mi deber era
cantarle a la patria,
alzar la bandera,
sumarme a la plaza.

Y creo que acaso
al fin lo he logrado
soñando tu abrazo
volando a tu lado.


sábado, 10 de abril de 2010

No tengas miedos de contar tus miedos...


Comparto con ustedes la campaña publicitaria lanzada por APLAPLAC y UNICEF por apoyar emocionalmente a los niños víctima del TERREMOTO acaecido en Chile.

Simple y sinceramente, muy buena iniciativa...



jueves, 1 de abril de 2010

se ha perdido mi huella en su mar...






Los análisis son infinitos, van y vienen, que de tanto ir y venir se cansan de cosechar los "amores cobardes" de los que somos parte. Aquellos que nunca llegan a amores ni a historias... Esta bella locura también se pierde cuando nosotros somos los perros que le ladran a esa luna con otra figura... Una bella mujer perdida, pero ¿quién es esa mujer innombrable? No lo sé, sólo que huyó como una gaviota,... pero como yo no soy bueno, me puse a llorar. Se ha perdido mi forma de amar, se ha perdido mi huella en su mar.


Blasfemo un par de notas dentro de este blog, no sabiendo la lógica que tienen estos sólo recordando a esa mujer del cuadro del viejo Chagall, (no importa quien sea)... solo que tenga cuidado el amor... que le puedo cantar su canción.









ÓLEO DE UNA MUJER CON SOMBRERO


Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo.
Se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.

Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más, veo que no me halló.
Veo más, veo que se perdió.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan
a amores ni a historias, se quedan allí:
ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.

Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.


Silvio Rodríguez
"Al final de este viaje"

domingo, 21 de marzo de 2010

...¿qué opinas de mi forma de ladrar?...


"Tengo que contarte algo, pero no sé cómo decírtelo...

una idea y mil palabras en mi mente,

¿cual usar para llegar a tu corazón?..."


No se si te ha pasado, pero a veces no decimos lo que queremos decir... tenemos "una idea y mil palabras" o hasta a veces recurrimos a las palabras para rellenar una idea que no existe en nuestra cabeza... ¿Será a caso coincidencia que esto vaya aunado algún miedo a decir lo que pensamos?... La comunicación y su problema universal. No algo del "maldito español" o el "maldito inglés" ...No hablamos de la "maldición del idioma" que nos divide... sino de lo difícil que es sacar las palabras de ese rincón llamado "corazón" para llegar hasta la lejana tierra de un tal "otro corazón".

..."Amor es comunicación; ¿Cómo amar entonces sin comunicarse?..." pregunta Mario Benedetti en un sencillo cuento que leí hace muchos años, y que relata lo necesario que es el arduo trabajo para llegar a entender los "ladridos" de los que queremos escuchar. A modo de fábula explica lo que en muchos de los casos, intentamos hacer con "especies" que siempre serán diferentes a nosotros (eso es inevitable), pero es fantástico descubrir lo que piensan, el mundo que ven y del que se alimentan. Por otro lado, si ves que alguien te "ladra" en un intento por llegar a ti, ¿qué harás?... ¿le enseñarás cómo mejorar?... si se ha esforzado tanto no es solo por "no llorar"... hay algo más...


El hombre que aprendió a ladrar...


Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de desaliento en los que estuvo a punto desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar. No a imitar ladridos, como suelen hacer los chistosos o se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿Qué lo había impulsado a ese adiestramiento? Ante sus amigos se autoflagelaba con humor: “La verdad es que ladro por no llorar”. Sin embargo, la razón más valedera era su amor casi franciscano hacia sus hermanos perros. Amor es comunicación; ¿Cómo amar entonces sin comunicarse?

Para Raimundo representó un día de gloria cuando su ladrido fue por fin comprendido por Leo, su hermano perro, y (algo más extraordinario aún) él comprendió el ladrido de Leo. A partir de ese día, Raimundo y Leo se tendían por lo general en los atardeceres, bajo la glorieta, y dialogaban sobre temas generales. A pesar de su amor por los hermanos perros, Raimundo nunca había imaginado que Leo tuviera una tan sagaz visión de mundo.

Por fin, una tarde se animó a preguntarle, en varios sobrios ladridos: Dime Leo, con toda franqueza: ¿qué opinas de mi forma de ladrar? La respuesta de Leo fue escueta y sincera: Yo diría que lo haces bastante bien, pero tendrás que mejorar. Cuando ladras, todavía se te nota el acento humano.


Mario Benedetti

domingo, 7 de marzo de 2010

Come Into My World...



Ya lleva varios años saltando por nuestras sinapsis, tal como fueran ramas, y a la vez dándole un sello muy personal a cada una de sus realizaciones. Michael Gondry... este director de Versalles, sin lugar a dudas es un genio que ha puesto una fabulosa marca en la puesta en escena pero además podido plasmar de una manera única lo que pasa por el cerebro de un artista... esa mezcla de ideas irrealizables ...aveces, y tan incomprendidas para otros. Basta con ver uno de sus aplaudidos (no el más aplaudido...) de sus videoclip, donde la "dulce" y "no tan dulce" Kylie Minogue, no sólo hace muestra de su belleza sino donde cada personaje y elemento que la rodea nos envuelve y hasta nubla nuestras neuronas por que son los detalles que podríamos llegar a ignorar. ¿De que otra manera lo hubieras hecho tu?... Michael Gondry no limita su ingenio a lo que ya existía en sus no menores géneros, sino que va más allá y crea una ilusión que te envuelve inevitablemente.



Ésta sólo ha sido una pincelada de lo que es la genialidad de éste francés... la te puede servir de introducción, para que te esfuerces por descubrir mejor lo desordenada que puede estar tu propia mente y aun asi ser un genio... Bienvenido al mundo de Michael Gondry!!! ... Cómo dice una de sus creaciones : "Rebobine, por favor" ... este videoclip, se llama Come Into My World, es del año 2002. Quizás no te interese Gondry, pero me imagino que aun lo recuerdas... O por lo menos la recuerdas a ella?...




Ven a mi mundo


Ven, ven, ven a mi mundo
¿No me levantarás, arriba, sobre tu amor?

Toma estos brazos que fueron hechos para amar
Y este corazón que latirá por dos
Toma estos ojos que fueron hechos para cuidarte
Y he estado un largo tiempo esperando
Por alguien que yo pueda llamar mi amor
He estado persiguiendo la vida estoy soñando
Ahora estoy en casa

Necesito tu amor
Como la noche necesita la mañana

Ven, ven, ven a mi mundo
¿No me levantarás, arriba, sobre tu amor?

Na na na na

Toma estos labios que fueron hechos para besarse
Y este corazón que verá a través de ti
Y estas manos que fueron hechas para tocar y
Sentirte

Así que libera tu amor
Escuchame estoy llamandote

¿Oh no
Vendrás, ven, ven a mi mundo
No me levantarás, arriba, sobre tu amor?

Necesito tu amor
Como la noche necesita la mañana

¿Oh no
Vendrás, ven, ven a mi mundo
No me levantarás, arriba, sobre tu amor?






Eres Increíble...




Increíble
lo que puede lograr tu bella mirada,
¿cómo apagar por un momento tus estrellas?
Hablo después de haberte mirado
no se si volveré a hablar
después de haberme enamorado.
No le temo a caer desde lo alto,
pero si a quedarme inhumado
en la fosa de tu corazón.



Es increíble
lo que pueden lograr tus pocas palabras
¿cómo debo callar el canto de un ángel?
No sé desde cuando hablo,
no sé cuando decirte,
no sé si hoy o mañana,
porque o nunca serás
o siempre estarás presente.
Puede que no nos lastime la muerte
pero si quitar tu página de mi mente.



Es increíble
lo que puedes lograr por ser sólo tu,
la que nunca dice una promesa,
la de sólo sueños de lágrimas sin cumplir.
Déjame volver a oír tu voz al dormir,
déjame vivir,
déjame sentir tus besos en el papel o
sencillamente déjame que pueda,
con solo tristes versos,
llegar a imaginarte un poco
más cerca de mi.



viernes, 5 de marzo de 2010

...se me ocurrían ideas disparatadas...










"... en parte porque tenía la impresión de que

el viejo se iba a morir en cualquier instante,

y cuando pensaba esto, o cuando me daba cuenta de que estaba pensando esto,

el resultado era que se me ocurrían ideas disparatadas,

como que tras la muerte del viejo iba a ocurrir un maremoto,

el pueblo destruido por una ola gigantesca, o como que iba a ponerse a temblar,

un terremoto de gran magnitud que haría

desaparecer el pueblo entero

en medio de una ola de polvo,

y cuando pensaba lo que acabo de decir ocultaba la cabeza entre las manos

y me ponía a llorar,

y mientras lloraba soñaba (o imaginaba) que era de noche,

digamos las tres de la mañana..."


Roberto Bolaño
(Un Gran Escritor Chileno)