
Poema Oda Al Ancla de Pablo Neruda
(Fragmento)
...
La bondad de un amigo
la levantó de la perdida arena
y creyó de repente
que el temblor de un navío
la esperaba,
que cadenas sonoras
la esperaban
y a la ola infinita,
al trueno de los mares volvería.
Atrás quedó la luz de Antofagasta,,
ella iba por los mares pero herida,
no iba atada a la proa,
no resbalaba por el agua amarga.
Iba, herida y dormida
pasajera,
iba hacia el Sur, errante
pero muerta,
no sentía su sangre,
su corriente,
no palpitaba al beso del abismo.
...
porque llegó para dormir
y ya no puedo restituirla al mar.
Ya no navegará nave ninguna.
Ya no anclará sino en mis duros sueños.
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